Τετάρτη 25 Νοεμβρίου 2009

Nada más queda.

Suspira, con ese tono de tristeza marcado en su voz, tan marcado que duele.
Y se dedica a observar la nada con sus ojos vacíos, vacíos como lo que aun existe de su alma.
Por que no queda nada, ni siquiera el sonido de su respirar...

Δεν υπάρχουν σχόλια:

Δημοσίευση σχολίου