Δευτέρα 7 Φεβρουαρίου 2011

Deja que nos envuelva el silencio.

Solo acúname en tus brazos.

Contén hasta el aliento.

Ni un leve hilo de voz, ni un solo carraspeo.

Chsssssss

No lo digas ni pronuncies, solo muérdete los labios.

Sangra, pero mantenlos cerrados.

Las palabras huecas no son nada. Los intentos vanos de expresión, innecesarios.

Solo acúname en tus brazos, mírame y déjame imaginar qué se esconde tras tus ojos, qué anhelan tus miradas, a qué responden tus sollozos.

Rodéame y estréchame, el lenguaje sobra.

Deja que fluya, no verbalices nada. No lo mancilles con palabras, con falsas palabras que dañan y estropean, torpes palabras que balbuceantes no podrían ni acercarse a la realidad. Mentirosas descripciones, falsas imitaciones de este mundo ideal.

Solo acaricia el momento, saborea cada segundo impertérrito. Hazlo tuyo, hazlo nuestro. Ni una risa, ni un suspiro.

Deja que nos envuelva el silencio.